Capacidad, eficiencia y programas específicos definen una buena lavadora. El bombo grande no siempre es mejor.
Una lavadora bien elegida puede durar más de quince años. Para una o dos personas, 7 kg son suficientes; para tres o cuatro, 8 o 9 kg; si sois cinco o más, vete a 10 kg. Los modelos de gama media-alta incorporan sensores que ajustan agua, tiempo y temperatura al peso real.
Formato e instalación
Las medidas estándar son aproximadamente 85 × 60 × 60 cm. La lavadora-secadora todo en uno ahorra espacio, pero seca peor y más lento que dos aparatos independientes. Si quieres unir lavadora y secadora en columna, comprueba que existen kits de fijación específicos para tus dos modelos.
Programas y prestaciones
Más allá del programa estándar, los que de verdad se usan son: lana certificada, microfibras y ropa técnica, edredones y prendas voluminosas, y un programa de mantenimiento del tambor que evita olores. Los programas antimanchas ajustan el tratamiento según el tipo de mancha. La conectividad sirve para diferir el lavado a horas valle.
Eficiencia y silencio
Una clase de centrifugado A o B implica ropa más seca al sacarla, lo que ahorra tiempo en el tendedero o la secadora. El ruido es un criterio infravalorado: por debajo de 50 dB durante el lavado y 70 dB en centrifugado, la convivencia mejora notablemente.
Errores comunes
- Lavar siempre a 40 °C "por costumbre": la mayor parte de la ropa sale impecable a 30 °C con menos consumo.
- No nivelar la lavadora al instalarla: vibraciones, ruido y averías prematuras casi garantizadas.
- Confundir kilos de carga con litros: lo que importa es el peso real de la ropa seca.
